Momento de seguridad: la seguridad es un bien común
Todd Conklin sostiene que la seguridad no es un producto, ni un resultado, ni un programa que sea propiedad del liderazgo o de los trabajadores por separado. Es un bien común, una capacidad que líderes y trabajadores crean juntos para lograr una producción estable y segura. Ese encuadre cambia cómo piensas la rendición de cuentas, la propiedad y la participación: todos son dueños de los resultados de seguridad, los buenos y los malos.
Ideas clave
- No puedes llegar al cumplimiento a base de imponerlo ni llegar a la seguridad a base de castigos.
- La seguridad es una capacidad creada entre el liderazgo y los trabajadores, no un producto que se fabrica.
- La propiedad de la seguridad existe en lo común: los líderes tienen que hacerla suya, y los trabajadores también.
- El problema no está en los trabajadores; está en la organización, así que la organización tiene que crear la solución.
- Pensar la seguridad como un bien colectivo replantea la rendición de cuentas, el compromiso y la participación.
No puedes llegar al cumplimiento a base de imponerlo. Nunca vas a llegar a la seguridad a base de castigos.
La seguridad es una capacidad que tú y tu organización crean juntos para lograr una producción estable y segura.
Todos somos dueños de los resultados de seguridad. Somos dueños cuando estamos mal. También somos dueños cuando estamos bien.
La opinión de SafetyTalker
Si tu programa de seguridad se apoya en la disciplina y en imponer reglas, estos cuatro minutos son un buen reinicio. El cambio práctico para un capataz: deja de presentar la seguridad como reglas que tú vigilas y empieza a presentarla como algo que la cuadrilla construye y hace suyo, porque la propiedad compartida es lo que de verdad cambia el comportamiento.
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