Citan a Piggly Wiggly: molino de carne amputa cuatro dedos
ATLANTA — Una limpieza de rutina en un Piggly Wiggly de Bowden, Georgia, terminó con un trabajador del área de carnes perdiendo cuatro dedos, y ahora el franquiciado del supermercado enfrenta casi $200,000 en multas federales. El 1 de junio de 2026, OSHA citó a RBG Foods Inc. por violaciones deliberadas y graves tras investigar la amputación ocurrida en enero.
El incidente
El 29 de enero de 2026, RBG Foods —que opera como Piggly Wiggly— le encargó al trabajador limpiar un molino de carne comercial. Mientras el empleado tenía la mano dentro de la máquina, un compañero pisó el pedal de control del molino. La máquina arrancó, jaló la mano del trabajador y le amputó cuatro dedos en un instante.
Es una tragedia de manual por punto de atrapamiento: una máquina energizada, una mano expuesta y ningún procedimiento para mantenerlas separadas.
La investigación
La investigación de OSHA encontró que la lesión fue cualquier cosa menos un accidente raro. La agencia citó al empleador con una violación deliberada por anular los resguardos de seguridad de la máquina, exponiendo a los trabajadores a peligros como partes en movimiento y proyección de fragmentos. Los investigadores también emitieron una violación grave por no establecer un programa de control de energía peligrosa: los procedimientos de bloqueo y etiquetado que debieron hacer imposible que alguien encendiera el molino mientras lo estaban limpiando.
Para rematar, RBG Foods recibió una violación de tipo no grave por no reportar la amputación a OSHA dentro de las 24 horas, como exigen las reglas federales. En total, OSHA evaluó $196,251 en multas propuestas.
Qué sigue
El empleador tiene 15 días hábiles desde que recibió las citaciones y multas para cumplir, pedir una conferencia informal con el director de área de OSHA o impugnar los hallazgos ante la Comisión independiente de Revisión de Seguridad y Salud Ocupacional.
Lecciones para llevar
Este caso debería pegarle a cualquiera que supervise trabajo cerca de equipo motorizado, y no solo en fábricas. La sala de carnes de un supermercado tiene los mismos peligros de amputación que una línea de producción. Los resguardos anulados y la falta de programas de bloqueo y etiquetado son exactamente el tipo de atajos que parecen inofensivos durante años, hasta el día en que un compañero pisa un pedal en el momento equivocado.
Antes de que tu cuadrilla limpie, desatasque o dé servicio a cualquier máquina, la fuente de energía tiene que quedar aislada y verificada, todas y cada una de las veces. Y recuerda que los pedales, los arranques remotos y los ciclos automáticos hacen que la persona frente a la máquina no sea la única que puede ponerla en marcha.
Si tus trabajadores meten las manos cerca de maquinaria, comparte nuestra charla sobre seguridad de las manos en manufactura en tu próxima reunión.